¿Te duele la garganta al despertar?

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Aunque el aire se “vea” normal, puede estar lleno de partículas finas, gases y smog que provocan tos seca y dolor de garganta1, especialmente durante actividades al aire libre. Por eso, 7 de cada 10 personas suelen sentir molestias en la garganta por la contaminación.2
Y sí, como podrás suponer, no suele haber una bacteria detrás de este tipo de molestia en tu garganta. En realidad, la mayoría de los dolores de garganta no son causados por infecciones, y por eso no necesitas antibióticos para sentirte mejor.3 ¿Quieres saber más? Sigue leyendo, te diremos qué sí puedes hacer para sentir alivio.
Cuando tienes la garganta cerrada por contaminación, los síntomas suelen mejorar cuando estás menos tiempo al aire libre o tomas ciertas precauciones. Además, como te imaginarás, este tipo de malestar se presenta de forma recurrente en días con muy mala calidad del aire.1
Si además de la irritación de garganta, tienes comezón, ojos llorosos, escurrimiento nasal y estornudos, es probable que tengas síntomas de una alergia respiratoria; esta casi siempre involucra a la nariz y a los ojos con picazón y congestión, además de que dependen de tu exposición al polen, polvo o moho.4
Ahora bien, si tienes fiebre, dolor al tragar que nada más no se va y puntitos blancos en la garganta, ya estás en el terreno de las infecciones virales o bacterianas. Recuerda no automedicarte e ir al doctor si cualquier síntoma empeora o tarda en desaparecer.5 Este artículo es solo una guía, no hay nada como el diagnóstico de un especialista.
Empieza con acciones sencillas pero efectivas:
● Mantén tu garganta hidratada bebiendo agua con frecuencia.
● Si hay mala calidad del aire, usa cubrebocas si vas a salir y mantén ventanas cerradas.
● De ser posible, utiliza un purificador de aire para reducir contaminantes en espacios cerrados.6
● Si tienes humidificador, úsalo para mantener el aire húmedo en tu casa u oficina.5
● Evita fumar y, aunque a veces es imposible si vives en ciudad, aléjate de ambientes con polvo, humo u olores fuertes.4
Si además de la irritación de garganta, tienes comezón, ojos llorosos, escurrimiento nasal y estornudos, es probable que tengas síntomas de una alergia respiratoria; esta casi siempre involucra a la nariz y a los ojos con picazón y congestión, además de que dependen de tu exposición al polen, polvo o moho.4
Ahora bien, si tienes fiebre, dolor al tragar que nada más no se va y puntitos blancos en la garganta, ya estás en el terreno de las infecciones virales o bacterianas. Recuerda no automedicarte e ir al doctor si cualquier síntoma empeora o tarda en desaparecer.5 Este artículo es solo una guía, no hay nada como el diagnóstico de un especialista.
Empieza con acciones sencillas pero efectivas:
Mantén tu garganta hidratada bebiendo agua con frecuencia.
Si hay mala calidad del aire, usa cubrebocas si vas a salir y mantén ventanas cerradas.
De ser posible, utiliza un purificador de aire para reducir contaminantes en espacios cerrados.6
Si tienes humidificador, úsalo para mantener el aire húmedo en tu casa u oficina.5
Evita fumar y, aunque a veces es imposible si vives en ciudad, aléjate de ambientes con polvo, humo u olores fuertes.4
También puedes disminuir el malestar con pastillas y sprays creados para actuar directamente en tu garganta. Por ejemplo: en tu farmacia de confianza podrás encontrar Graneodín® F, el único auxiliar para la garganta en México que contiene flurbiprofeno y actúa en 2 minutos para aliviar la dificultad para tragar, el dolor y la inflamación.7
Si, a pesar de que pusiste humidificador en casa, evitaste salir en días con mala calidad del aire y tomaste auxiliares para el dolor de garganta, las molestias empeoran, tienes calentura o llevas más de una semana sintiéndote mal, debes ir al doctor. Así podrán descartar una infección bacteriana, alergia estacional o condiciones como rinitis aguda o asma.5
No lo olvides: combinar prevención —cubrebocas, ventanas cerradas y menos cigarro— con cuidados diarios —mucha agua, humidificadores, purificadores de aire—, suele ser el mejor camino para cuidar a tu garganta de la contaminación.Pero, si tienes alguna duda o aparecen señales de alarma, ve con un especialista. Tu garganta te lo va a agradecer.
Referencias:
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